Estas navidades me he estrenado en la compra online. A pesar de ser usuario habitual de la red, aún conservaba ese miedo a lo desconocido. Además, nunca había encontrado nada realmente interesante que no pudiese adquirir en una tienda tradicional a un precio similar.
El caso es que necesitaba un sustituto para el viejo Pentium a 166 MHz: a pesar de correr Debian con Xfce, era dificil encontrar aplicaciones gráficas ligeras.
Como no necesitaba una máquina de última generación, se me ocurrió recurrir a las subastas online de eBay. Empecé con alguna puja sin resultados positivos. Finalmente, me decidí por este AMD 900 y, bueno, gané la puja.
Una cosa que me daba miedo era la foma de pago: casi todos los vendedores exigen que les ingreses el importe antes de enviarte el artículo. Pero, pensándolo bien, esto es más seguro que la tarjeta: si te van a timar, sólo te quitarán el importe del producto, y no todo el dinero de tu cuenta.
Al día siguiente de hacer el ingreso, me llegó el PC. El vendedor me lo envió por MRW 24h. La verdad es que es grato poder saber en todo momento dónde está tu envío, aunque apenas me dio tiempo a consultarlo, porque en unas 20h el PC había viajado desde Valencia hasta Avilés.
La compra ha sido un éxito; incluso me venía con algún extra (como un CD-ROM a 52x).
Además, le he puesto 256 MB de RAM más. Vamos, un maquinón. Mi nuevo inquilino, Basilea, ya está funcionando.
Pero ahora se me plantean nuevos retos: ¿cómo configurar el viejo Pentium como router? En eso estamos. Se aceptan sugerencias ;-)