Fotos ajenas
Jueves, 9 de diciembre de 2004Una de mis películas favoritas de los últimos tiempos es Amélie. En ella, Nino Quincampoix -el chico de la peli- tiene un hobbie de lo más singular: colecciona esas fotos de fotomatón que no acaban de gustar a sus dueños, y que terminan en la papelera más cercana.
Algo parecido hace Pablo Cruz Aguirre. Su web, «Fotos encontradas», es una recopilación de fotos encontradas en la basura en Buenos Aires los últimos 15 años. Las tiene divididas en varias secciones: Retratos, Parejas, Familia y Vida Social, Vacaciones, Colecciones y Pedazos. Vamos, todo un tesoro que más que retratos individuales, son el retrato de Argentina en el siglo XX.
Y ya el extremo esta afición -pariente cercana del voyeurismo- fue «I Found Some of Your Life». Y digo «fue» porque, lamentablemente, ya no existe el sitio. Pero bueno, os cuento: el caso es que un tipo se encontró, en un taxi de NYC, una tarjeta de memoria de una cámara de fotos. Así que decidió escribir una bitácora y publicar una foto cada día, relatándolo como si fuese una de las personas de las fotos. Parece que la intención del blogger era llamar la atención del propietario de la tarjeta de memoria, para poder devolvérsela. Quizá lo haya conseguido, y por eso ha retirado la bitácora.

Como no me iban a dejar votar, consideré que no era una tarea urgente para mí. Pero, finalmente, he visto «
Ayer y hoy estuvimos en Biedes -cerca de Infiesto (Piloña)- de visita en casa de Juan y Ramón. Las horas que pasamos nos cundieron muchísimo, a pesar de que no hicimos nada espectacular. Bueno, sí fueron espectaculares las comidas y cenas que nos preparamos: merluza a la marinera, bizcocho de manzana, Biedinos (especialidad de la casa)…
Por lo pronto, la pregunta me parece bastante enrevesada. No se nos pregunta por un texto concreto; ni siquiera se consulta el hecho de que se establezca una constitución. La pregunta se refiere al proyecto de tratado para establecer una (no dice cuál) constitución para Europa. ¿O me estaré equivocando?
Me quedé pensando lo inútil que resulta esta campaña. Nadie aflojó la marcha. Lo máximo que consiguieron fue distraer mi atención durante unas décimas de segundo, lo que resulta contraproducente.
No hablo de




